La ciudadanía europea, la participación política y el futuro de la UE

Aprovechando la celebración en 2013 del Año Europeo de los Ciudadanos, y con las elecciones al Parlamento Europeo en el horizonte de 2014, el Centro de Excelencia Jean Monnet “Antonio Truyol” (Universidad Complutense de Madrid) dedica este año su Seminario de Invierno al análisis de la participación ciudadana dentro de lo que podríamos denominar “sociedad civil europea”. A través de dos mesas redondas, se ha abordado esta cuestión de “la ciudadanía europea y la participación política”, profunda y compleja donde las haya, desde varios puntos vista, contando para ello con la presencia en el debate de algunos de los principales expertos sobre la materia.

20130312_163954

Así se hizo en la mesa redonda celebrada en la tarde del 12 de marzo, donde participé como moderadora, y que fue presentada por el Catedrático de Relaciones Internacionales y Cátedra Jean Monnet de la UCM, D. Francisco Aldecoa Luzárraga. En esta ocasión, la perspectiva de la sociedad civil y de las ONGs en la UE fue aportada por Francisca “Paquita” Sauquillo, presidenta del Movimiento por la Paz, el Desarme y la Libertad. Por su parte, el Doctor de la UCM José Carmelo Lisón nos acercó la visión antropológica para la construcción de una “conciencia europea”; mientras que Miguel Ángel Benedicto, periodista y profesor de la Universidad Europea de Madrid aportó una mirada más política, centrada en la reforma institucional y los próximos comicios europeos de 2014. Por último, la intervención del catedrático Jean Monnet de Derecho de Ciudadanía Europea de la UCM, Manuel Nuñez Encabo estuvo enfocada hacia la política europea de comunicación y los pasos a dar para construir una opinión pública común.

893680_578658835477887_209682911_oPara lanzar el debate, planteé para empezar algunas cuestiones que, sin duda, nos  planteamos a la hora de analizar el tema de “la ciudadanía europea y la participación política”:

  • ¿Conocen los ciudadanos europeos sus derechos de participación política en la UE? ¿Están interesados en conocerlos y hacer uso de ellos? ¿O resultan más atractivos otros derechos, beneficios y ventajas socio-económicas ligadas al estatus de ciudadano de la Unión, tales como poder estudiar, trabajar y vivir en otro país de la UE o la atención sanitaria en otro Estado miembro? 
  • ¿Podemos hablar ya del incipiente desarrollo de una sociedad civil europea? ¿Y de una esfera pública supranacional?
  • ¿Cómo pueden contribuir a estos desarrollos nuevos instrumentos de participación como la Iniciativa Ciudadana Europea?
  • ¿Qué valor añadido podemos destacar en una participación ciudadana de dimensión europea?
  • En cuanto a las TIC, Internet y Redes Sociales ¿Qué papel juegan y pueden llegar a desempeñar para generar un debate ciudadano de contenido genuinamente europeo?
  • ¿Qué ha supuesto la crisis económica en el ámbito de la participación ciudadana en la UE? ¿Se abre un terreno de oportunidades?
  • ¿Está el futuro de la UE ligado de algún modo a la participación ciudadana? ¿Al objetivo de lograr una Europa más ciudadana, social, participativa?

El primer turno de palabra corrió a cargo de Francisca Sauquillo, que centró su intervención en la dimensión social de la Unión Europea y el rol que están desempeñando las redes de ONGs en su actividad de “lobby” dirigida a recuperar los “pasos atrás” que ha supuesto la respuesta europea a la crisis económica y financiera. Según Sauquillo, “la crisis ha elevado el coste de la legitimidad en la UE”, y se puede observar una creciente “desafección” de los ciudadanos hacia el proyecto comunitario. En este sentido, llamó la atención sobre los “pactos sociales que están en peligro”, en concreto el Estado del bienestar, y fundamentalmente esa “Europa solidaria y de valores”.

Para Francisca “Paquita”, invertir esta tendencia tiene que ser un objetivo prioritario de las políticas europeas, en constante diálogo con la sociedad civil. La presidente del Movimiento por la Paz, insistió en que hay que apostar, “porque es posible”, por un Estado del Bienestar compatible con la globalización, reforzando ese “diálogo civil con los ciudadanos”, que ha sido una constante desde la reconstrucción de Europa tras la Segunda Guerra Mundial.

Para finalizar su intervención, destacó la idea de “una ciudadanía ligada al derecho de participación”; así como el gran paso que ha supuesto el Tratado de Lisboa y la Iniciativa Legislativa Europea en este objetivo.

20130312_164222(0) (1)

El  periodista, profesor y miembro del Team Europe, Miguel Ángel Benedicto, aportó, como decíamos, una perspectiva más política, ligada a las reformas institucionales que son precisas para afrontar el eterno problema de la legitimidad de la UE y el desplome de la confianza de los ciudadanos hacia sus instituciones y procesos políticos y electorales. Comenzó citando una palabras del empresario suizo  Thomas Minder: “Europa tiene miedo a la democracia directa y al voto popular”, para ejemplificar esa necesidad imperiosa del proyecto comunitario de dotar de mayor voz y poder al pueblo, porque de lo contrario se sucederán los conflictos sociales en una Europa que ya no puede vender la idea de progreso económico y bienestar.

La crisis, según Benedicto, ha devuelto los “fantasmas” de la guerra al Continente y ha puesto otra vez de manifiesto que el apoyo de los ciudadanos a la UE, ese europeísmo que se palpaba años atrás, no era sino instrumental: “ahora ya no nos va tan bien con Europa”. La consecuencia es la pérdida de apoyo y confianza en las instituciones europeas, e incluso, lo que es más preocupante, entre los propios europeos.

El profesor de la Universidad Europea de Madrid analizó también las perspectivas que se abren ante las próximas elecciones europeas (que serán en mayo de 2014),  caracterizadas tradicionalmente por una alta abstención. La falta de liderazgo en la UE, que los partidos no puedan presentar un candidato a presidente de la Comisión, la creencia de que estas elecciones no son decisivas para elegir o cambiar el Gobierno europeo o la ausencia de partidos políticos transnacionales fueron destacados por el ponente como algunos de los obstáculos para que estos comicios sean realmente trascendentales para el futuro de la UE.

Benedicto abordó, por último, las urgentes reformas institucionales para lograr una UE más democrática, unas instituciones menos lentas y rígidas y avanzar hacia una mayor integración. Tampoco olvidó citar el horizonte ineludible de la Europa política, que no puede ser otro que el federal.

20130312_165122

El tercer turno de intervención fue para el Doctor en Antropología de la UCM José Carmelo Lisón, que realizó un análisis de la principal herramienta para medir la opinión pública en la UE: el Eurobarómetro. Para Lisón, este estudio tiene sus límites y no podemos tomarnos sus resultados al pie de la letra para medir el europeísmo dentro de cada Estado miembro, por la diversidad cultural, de situaciones geográficas y lingüísticas que encontramos dentro de los Veintisiete. Lo que sí podemos sacar en claro de los datos que nos aporta el Eurobarómetro es la percepción por parte de los ciudadanos de una carencia democrática en la UE.

Según el profesor, existen determinados símbolos europeos que son capaces de provocar “respuestas positivas” en la ciudadanía europea, y en ellos está la clave de una identidad común: la bandera y el himno; el euro; programas de intercambio como el Erasmus. La base de una “conciencia europea” para lograr mayor implicación de los ciudadanos estaría, para Lisón, en varios ámbitos clave: para empezar, la educación (con el desarrollo de una asignatura de ciudadanía europea); el aprendizaje de idiomas; los programas europeos de intercambio para estudiar, hacer prácticas y trabajar en otro país de la UE; una televisión europea y que se proyecten películas en versión original.

20130312_165113

Para finalizar el debate, el catedrático Manuel Nuñez Encabo habló del objetivo de construir un espacio común de la información en Europa, como requisito imprescindible para que exista una opinión pública común europea. Según Nuñez Encabo, actualmente contamos con multitud de fuentes de información sobre la UE, pero no con una fuente común de información, que funcione como una “red”. En este sentido, hizo referencia a la necesaria especialización del periodismo en asuntos comunitarios y a la posibilidad de coordinar programas comunes utilizando para ello las televisiones públicas. En este punto, el profesor y miembro de la FAPE, lamentó la salida de Televisión Española de Euronews.

Para Nuñez Encabo, hay que comunicar mejor la gran cantidad de “contenidos positivos” que ha supuesto la integración europea y el desarrollo de muchas políticas en ámbitos como la educación, la libertad de movimiento, la juventud o el empleo; así como ahondar en una estrategia europea de comunicación (que echa en falta en instituciones como el Consejo y la Comisión) para que los ciudadanos conozcan mejor sus derechos y oportunidades.

  • Más información en la Página Web del Centro de Excelencia Jean Monnet “Antonio Truyol”.
  • Crónica en el blog Ciudadano Morante

Anuncios

Partidos políticos europeos, democracia y participación

Hemiciclo del Parlamento Europeo en Estrasburgo © Parlement Européen © Architecte

¿Qué es un partido político “europeo”? Responder a esta pregunta implica algo más que conocer las condiciones jurídicas, políticas y relativas a la financiación que recoge el que hasta ahora es el único marco legal sobre la cuestión: el Reglamento de 2004. Implica algo más porque no se trata sólo de conocer las condiciones legales para poder ser reconocido como partido “europeo”, porque en realidad los partidos están en el epicentro de un debate más amplio y de mucho mayor calado y que tiene que ver esencialmente con la democracia europea y con la necesidad de impulsar y facilitar la participación ciudadana. Responder a esta pregunta significa, por tanto, preguntarse muchas otras cosas, como, por ejemplo, qué podrían llegar a ser los partidos “europeos” dentro del entramado institucional comunitario, qué podrían aportar a la democracia europea, como auténticos vehículos que transportan la voluntad popular y canalizadores, junto con la sociedad civil, de la participación y el activismo público ciudadano.

Según el Reglamento que entró en vigor en 2004, por el que se aprobó el estatuto y la financiación de los partidos políticos a escala comunitaria, pueden constituirse como partidos políticos europeos todos aquellos que tengan personalidad jurídica en el Estado miembro en el que tienen su sede, así como tener representación en el Parlamento Europeo o en los parlamentos nacionales o regionales como mínimo en una cuarta parte de los Estados miembros y, además, haber obtenido como mínimo un 3% de los votos en las últimas elecciones al Parlamento Europeo en cada uno de dichos Estados miembros. Evidentemente, estos partidos deben respetar los principios de la UE, condición que se exige, como es lógico, a cualquier miembro del club europeo.

El pasado 26 de enero, la Comisión de Asuntos Constitucionales del Parlamento Europeo debatió sobre la posibilidad y la conveniencia de reforzar este marco legal a nivel europeo para dar mayor autenticidad a la condición transnacional de estos partidos, y sin obviar, como decíamos antes, abordar un debate de mucho mayor calado: la democracia europea y la participación ciudadana a escala europea.

Es evidente que los partidos políticos han sido tradicionalmente un vehículo esencial de la participación ciudadana y del activismo político y social ciudadano, pero no es menos evidente que el declive de los partidos a nivel nacional y la desconfianza de la ciudadanía hacia ellos y la política en general, han hecho que los índices de militancia se sitúen en niveles bastante bajos, especialmente entre los jóvenes. Tampoco es menos evidente que la regeneración de la crisis de la democracia debe comenzar con la regeneración de los propios partidos en lo que concierne a su funcionamiento interno y a su forma de autogobernarse. La democracia interna de los partidos es el primer paso para revitalizar la democracia y animar a la participación de la ciudadanía dentro de sus filas.

Guy VERHOFSTADT, líder de la Alianza de los Demócratas y de los Liberales para Europa (ADLE) © European Union 2011 PE-EP

La democracia europea tiene también y de forma esencial, un debate obligatorio en torno a los partidos, al papel que juegan en la toma de decisiones, en la elección del “Gobierno europeo” y en la consecución de un verdadero perfil “transnacional” de la política europea. Mientras los partidos representados en el Parlamento Europeo no puedan, entre otras cosas, presentar candidatos y elegir al presidente de la Comisión Europea, difícilmente la ciudadanía tendrá la sensación de que algo importante se decide en las elecciones al Parlamento Europeo, por mucho que se le explique que el poder legislativo de la Eurocámara ha sido ampliado considerablemente. Eso determina en buena medida la decisión de ir o no a votar, y si tampoco hay listas transnacionales, el carácter “europeo” de la elección se acaba perdiendo en el debate nacional de turno, y el “color” del voto [1], atiende a cuestiones y coyunturas puramente domésticas.

De hecho, la crítica del “déficit democrático” de la UE tiende a relacionar la baja participación en las elecciones al Parlamento Europeo con la propia naturaleza y características que tienen estos comicios. Ya en las primeras elecciones al Parlamento Europeo, un famoso ensayo las calificó como  “second-order national elections” [2], es decir, unas elecciones determinadas por la agenda política nacional y una suerte de examen a medio-plazo para el partido nacional en el poder. En realidad, en la elección de “primer orden” (la nacional) hay mucho más en juego, mientras que en el “segundo orden” no existe la expectativa de que el voto vaya a tener una incidencia en el proceso político europeo, vaya a influir en un reparto de poder o se pueda cambiar un gobierno por otro, sin auténticos partidos transnacionales, sin listas transnacionales, sin liderazgo europeo y sin que el Parlamento Europeo pueda elegir al presidente del Gobierno europeo. Es lo que Weiler y sus colegas [3] definieron como la idea de “to throw the scoundrels out”. La expectativa de alternancia política es esencial en el juego democrático.

El denominado “party deficit” [4] de la Unión Europea es, por tanto, un aspecto esencial para mejorar democracia europea, y se sitúa en el centro de un debate con muchas cosas en juego, la más importante, lo que otorga de verdad salud a cualquier democracia, sea del tamaño que sea: la participación ciudadana.

…………

[1] Sobre la trascendencia del “color político” del voto de los ciudadanos en las elecciones al Parlamento Europeo, véase Del Río Villar, S. (2009). Comunicar, clave para aumentar la participación en las elecciones europeas de 2009: nuevos espacios, proyectos ciudadanos y plan de acción informativa del Parlamento Europeo (2ª Parte) ARI 90/2009, 02/06/2009. Disponible en: http://ec.europa.eu/spain/images/team_europe/articulo_team_europe_rio1.pdf

[2] Reif, K., & Schmitt, H. (1980). Nine second-order elections: a conceptual framework for the analysis of European election results. European Journal of Political Research, 8(1), 3-44.

[3] Weiler, J. H. H., Haltern, U., & Mayer, F. (1995). European democracy and its critique: Five uneasy pieces. Jean Monnet Working Paper No. 1/95.  New York: Jean Monnet Center, NYU School of Law. Disponible en: http://www.jeanmonnetprogram.org/papers/95/9501ind.html.

[4] Smith, G. (2003). The Decline of Party? En J. Hayward & A. Menon (Eds.), Governing Europe (pp. 179-191). Oxford: Oxford University Press.

Redes sociales, libertad de expresión y participación ciudadana

“Las redes sociales como herramientas tecnológicas para fomentar la libertad de expresión ciudadana y la participación política”, es el título de la primera mesa de trabajo en el encuentro de comunicadores europeos organizado en Córdoba por la Oficina del PE en España, moderada por la Dra. Susana del Río Villar, y en la que intervienen Fátima Ramírez, directora gnral. de Consumo de la Junta de Andalucía; Pau Solanilla, coordinador de Europeando.eu; Ignacio Escolar, periodista de público; y Francisco Polo, director de actuable.es.

Junto a Didac Gutierrez y Pau Solanilla

Susana del Río ha comenzado la presentación de la mesa recordando la importancia de las redes sociales y de su movimiento dentro de la información europea, así como la necesidad de comunicar menos en clave nacional y más con visión europea. Europa, ha recordado, “ha pasado de estar en nuestra realidad a ser nuestra realidad”.

Fátima Ramírez ha expuesto las posibilidades de las redes sociales para la comunicación política, poniendo como ejemplo el debate parlamentario sobre la ley del aborto o la actividad de instituciones inmensamente desconocidas para la ciudadanía como el Senado. Si algo distingue a las redes sociales es su capacidad para expandir el debate y, lo más importante, haciéndolo en clave ciudadana.

Por su parte, Pau Solanilla ha hablado de conectividad y accesibilidad, de sus posibilidades y, también, todavía, de sus limitaciones. También de la posibilidad de construir convergencia de una forma más factible que una, por ahora lejana, unidad europea.  Solanilla lamentó que el proyecto europeo esté agotado bajo el punto de vista de las ideas y destacó la ausencia de un liderazgo europeo: algo que esencialmente él define como “acreditar ideas con acciones”.

Las instituciones europeas han perdido la batalla de la comunicación: la necesidad de reconstruir un “relato europeo”, saber explicar Europa. “Necesitamos una nueva épica y una nueva ética”: ¿cuál es el nuevo idealismo europeo del siglo XXI?. Los social media, según Solanilla, pueden contribuir al objetivo de aumentar la participación, la interacción y la credibilidad pero sin volvernos locos con ellos. Lo que está claro que es hay unas nuevas reglas del juego: lo institucional, lo oficial,  ya no es creíble. El PE ha sabido entender esta nueva realidad.

Es necesario, clave, concluyó el coordinador de Europeando, conectar emocionalmente con la gente. Éste es el gran reto. La comunicación política, toda ella, incluida la europea necesita reciclarse, reconstruir liderazgos, transmitir credibilidad, de forma más creativa, más social, más ciudadana. Construir, en definitiva, nuevos “relatos” y “ser más ambiciosos”.

El periodista Ignacio Escolar comenzó su intervención hablando la “libertad de expresión”, recordando su evolución legislativa en España desde la primera Ley de Libertad de Imprenta de 1810, y de ahí a la Ley de Prensa hasta un mundo actual donde la libertad de expresión ya no está en mano de unos pocos sino al alcance de todos con las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

Los nuevos medios han roto el papel de intermediarios de los periodistas y la prensa entre la realidad y la ciudadanía. Cualquiera puede construir su propia portada, en su facebook, sin ir más lejos. Las consecuencias de este fenómeno son, para Escolar, difíciles de evaluar a largo plazo, tanto para el mundo del periodismo como para la política, para la propia democracia representativa. Los políticos, por su parte, están obligados a adaptarse a esta nueva realidad de la comunicación política, pasando a ser actores activos en las redes sociales.

Francisco Polo, experto en activismo online, concluyó el turno de intervenciones hablando de la capacidad de los movimientos sociales online para poder modificar la agenda de las instituciones políticas. Para Polo, existen límites a esa capacidad de transformación de los MS online, especialmente tres: la autoridad de la información ya no es algo que venga dado; falta de especialización en el conocimiento, dado el amplio espectro de temáticas que se abordan, así como todo aquello que afecta a la necesidad de contextualizar la información, algo que afecta muy especialmente a su capacidad transformadora, o lo que es lo mismo: conectar con la realidad.

Y llegó el momento de los blogs europeos…

Segunda jornada del Seminario “Participación y comunicación en la nueva Gobernanza europea“, que se desarrolló íntegramente en la mañana del jueves, 2 de diciembre. Mismo escenario, San Sebastián, Palacio de Aiete (Casa de la Paz y de los Derechos Humanos), nuevos ponentes y renovados temas de debate, pero con un núcleo común: la participación y la comunicación en la nueva Europa.

Antoni Gutiérrez-Rubí, asesor de comunicación, fue el encargado de impartir la primera conferencia de la mañana: “Micropolítica y 32 tendencias de cambio 2010-2020“, en la que nos acercó el contenido de dos de sus publicaciones sobre estas materias: Micropolítica, en la que se analizan ideas de cambio en la comunicación política, tales como la “política de las emociones”, la “política del relato” o la “neuropolítica”; y 32 tendencias de cambio (junto a Juan Freire), un texto sobre los profundos cambios económicos, sociales y culturales que supone el desarrollo de la sociedad Red. Gutiérrez-Rubí estuvo acompañado por el presidente de EUROBASK, José María González Zorrilla.

Tras esta intervención, se debatió sobre “tres modelos de comunicación, tres motivadores de participación“, mesa redonda en la que intervinieron: Virginia Moraleda (directora de SocialCo); Sergio Cebrián (responsable de la edición española de Presseurop.eu); Gotzon González Auzmendi (director general de Prismaglobal, Comunicación y Proximidad). Todos ellos acompañados de José María Villate, director general de Innobasque, moderador de la mesa.

Thierry Ménissier, profesor del Instituto de Estudios Políticos de Grenoble, fue el encargado de impartir la tercera charla de la mañana, centrada en la “Democracia participativa como complemento a la democracia representativa: definir el interés general“. El director del Instituto Globernance, Daniel Inneratity, presentó la ponencia. Justo después, Francisco Fonseca, director de la Representación de la Comisión Europea en España, acompañado de José Gabriel Mujika, director de El Diario Vasco, acercó a los asistentes el contenido y objetivos de la Agenda Digital para Europa, cuya aplicación debe contribuir de forma significativa al crecimiento económico de la UE , así como distribuir los beneficios de la era digital entre todos los sectores de la sociedad europea.

Y justo antes de la clausura del seminario, que se encargaron de realizar Juan José Álvarez (secretario del Instituto de Gobernanza Democrática) e Irune Aguirrezábal (directora para la UE y Coordinación de la Acción Exterior de la Presidencia del Gobierno Vasco), llegó el momento de los blogs europeos: otra forma de comunicar Europa, haciéndolo desde un enfoque, por así decirlo, más personal. Cuatro bloggers europeos contaron su experiencia, personal, alternativa, pero, sobre todo, ciudadana, como comunicadores de la actualidad europea y reflexionaron sobre el papel que pueden jugar los blogs dentro del ámbito de la comunicación europea: Eva Peña (Eva en Europa), Jorge Juan Morante (Ciudadano Morante), Emilio Fuentes (Europe@s), y quien les escribe, Encarna Hernández, desde este espacio desde hace año y medio, y que un día decidí titular como Más Europa.

La intensidad y amplitud del debate de la mañana hizo que tuviésemos que acortar un tanto la extensión prevista de la mesa redonda de bloggers, presentada y moderada por la Dra. Susana del Río Villar, directora académica del seminario, algo que no impidió que pudiésemos exponer de forma esencial lo que habíamos ido a contar: los objetivos y dinámicas de trabajo que llevamos a cabo a través de nuestras bitácoras “europeas”, así como el papel que pueden jugar los blogs dentro de la comunicación europea.

A continuación, les transcribo el contenido de la ponencia que tenía preparada para le mesa redonda, que tuve la ocasión de exponer en parte en su contenido esencial. Conforme mis compañeros vayan subiendo a sus blogs sus intervenciones, las enlazaremos directamente desde aquí.

 

 

<<COMUNICAR EUROPA, PARTICIPAR EN EUROPA Y CONSTRUIR EUROPA A TRAVÉS DE LOS BLOGS>>

Encarna Hernández Rodríguez

Resumen:

Esta comunicación tiene por objeto, en primer lugar, reflexionar sobre el papel que cumplen los blogs de temática europea como herramienta para construir una ciudadanía europea activa.

Los “blogs europeos”, en tanto que medios de comunicación social, realizan una función comunicativa y educativa de cara a acercar el trabajo de las instituciones europeas a los ciudadanos, en tres sentidos: rellenan el espacio informativo que no cubre ni la información oficial/institucional ni los medios de comunicación generalistas; complementan a los medios especializados en temática UE, y promueven un debate en “clave europea”.

Los blogs favorecen la construcción de un espacio público europeo, aportando un debate en tiempo real y con perspectiva transnacional, gracias a las posibilidades de Internet, y en clave ciudadana: el blogger europeo es un ciudadano europeo que participa y que, a su vez, invita a la participación de otros ciudadanos europeos.

La ponencia, además, analizará el papel de la comunicación europea en el actual contexto de crisis económica y política que vive el Continente, como instrumento fundamental para conectar el proyecto europeo con una ciudadanía europea informada, consciente de su papel en la construcción europea, interesada en los asuntos europeos y con ganas de implicarse y participar en el proceso público europeo.

La ponencia, finalmente, destaca la importancia de comunicar los valores de la unidad europea y la relevancia de estos valores europeos en el mundo. Comunicar desde los valores es ante todo comunicar desde un europeísmo que puede ser en ocasiones crítico pero siempre constructivo.

LOS BLOGS EUROPEOS COMO MEDIOS DE COMUNICACIÓN ALTERNATIVOS SOBRE LA UE

¿Dónde encajar los blogs de temática europea en tanto que medios de comunicación “alternativos”?

Los blogs europeos cumplen el papel fundamental de rellenar el espacio informativo que no cubre la información oficial/institucional y los medios de comunicación generalistas. Son también un complemento a los medios especializados en temática UE, y, lo más importante, contribuyen a configurar un debate en “clave europea”.

El hecho de que los medios de comunicación analicen, por lo general, la actualidad UE en clave nacional supone una de las principales trabas para la construcción de un espacio público europeo. La construcción de este espacio transnacional, lejos de ser una utopía, puede alcanzarse si se dan una serie de condiciones: entre ellas la existencia de auténticos medios de comunicación europeos/transnacionales. Los blogs contribuyen a la construcción de ese espacio público europeo aportando un debate en “clave europea” en tiempo real y con perspectiva transnacional, gracias a las posibilidades de la Red.

PERFIL DE BLOGGER EUROPEO:

Comunicación en clave ciudadana: el blogger europeo conjuga una doble perspectiva: es a la vez un ciudadano que participa y que invita a la participación de otros ciudadanos.

Motivación europeísta: el blogger europeo, por lo general, intenta transmitir entusiasmo por la idea de la unida europea.

Crítica constructiva: se critica para intentar mejorar las cosas. Se propicia un debate necesario y constructivo.

Como cualquier medio de comunicación social, su función es informar, educar y entretener: atender la actualidad de la UE, con un trasfondo didáctico y con un lenguaje accesible, presentando la actualidad de forma atractiva.

Buen conocedor de las nuevas tecnologías para expandir el debate: blogs enlazados, interconectados, colaboración entre bloggers (“solidaridad entre bloggers”), uso de redes sociales como twitter o facebook.

LA IMPORTANCIA DE COMUNICAR PARA CONSTRUIR LA EUROPA DE LOS CIUDADANOS: EL FUTURO DE EUROPA

En el contexto de la actual crisis económica y financiera el proyecto europeo está viviendo la que probablemente es la mayor crisis económica y política de su historia. En este momento se cierne un gran interrogante no sólo sobre el futuro del euro, sino también sobre el proyecto político europeo tal y como está ahora configurado.

A la hora de buscar soluciones, es importante que nuestros políticos no olviden que Europa no es un proyecto para los Estados, sino para la gente, para los ciudadanos. Puede que, en el momento actual, tal y como están las cosas, ninguna decisión pueda tomarse ya sin contar y sin pensar en la ciudadanía europea.

Y si esto es así, si los ciudadanos quieren y pueden habrá Europa. Si no quieren ni pueden, no la habrá. Con esto quiero decir que, para construir esa “Europa de los ciudadanos” de la que tanto se ha hablado, necesitamos, necesariamente, una ciudadanía europea informada, preparada, consciente, interesada, participativa e implicada. Construir la “Europa de los ciudadanos” es un objetivo que pasa, por tanto, por superar las barreras del “déficit de comunicación”…

…TODO NOS LLEVA A LA COMUNICACIÓN: HAY QUE HACER EUROPA VISIBLE Y COMPRESIBLE A LOS CIUDADANOS. HAY QUE COMUNICAR MÁS Y MEJOR…

Y me atrevo a decir que hay comunicar también valores, la esencia de Europa, lo fundamental: ¿Por qué estamos aquí y hacia donde nos dirigimos?  Porqué merece la pena hacer sacrificios. Por qué Europa merece la pena.

COMUNICAR VALORES, COMUNICAR DESDE EL EUROPEÍSMO

A propósito de la actual crisis económica y política que vive la UE, el diario El País publicó un artículo de opinión el pasado domingo 28 de noviembre de 2010, con el título “Un mundo sin Europa” en el que su autor, Moisés Naím, decía lo siguiente.

Leo textualmente: “Europa contagia al mundo valores y ejemplos que son superiores a los que provienen de cualquier otra parte. El declive económico y político de Europa disminuye la fuerza de estos contagios positivos”. Y concluye: “Yo no sé si el proyecto de integración de Europa sobrevivirá los enormes obstáculos que enfrenta. Pero si sé que su fracaso lo sufrirá el mundo entero”.

A esto me refería antes con comunicar Europa desde los valores, desde el convencimiento de que el mundo necesita una Europa unida, como los europeos necesitamos una Europa unida: próspera, solidaria, inclusiva, democrática, pacífica y sobre todo ciudadana. Desde el convencimiento de que el liderazgo europeo es insustituible en el actual contexto político internacional.

Por eso es tan importante comunicar, como lo hacen muchos blogs, desde el europeísmo, desde los valores, sin dejar de ser realistas, sin dejar de hacer crítica constructiva, pero siempre desde el convencimiento de que necesitamos Europa y de que queremos una Europa mejor. Los blogs, las redes sociales, son un impulso y un espacio ciudadano en una Europa cuyo principal eslabón perdido es precisamente la ciudadanía, o mejor dicho su indiferencia.

Somos sólo una pieza más en este engranaje que es la comunicación europea, pero bienvenida sea, porque lo importante es seguir sumando esfuerzos.

 

Noticias relacionadas: