Conclusiones de las Primeras Jornadas de Igualdad de Género en los Medios de Comunicación

<<Cuando todavía no hemos alcanzado el cuarto mes del año, el número de mujeres víctimas de la violencia de género ya supera la decena. Los profesionales de la comunicación mostramos casi a diario este tipo de noticias, una labor informativa que necesita de un cuidado y una sensibilidad especial, pues no se trata de un suceso más.

Nuestro discurso, el lenguaje y las imágenes que mostramos pueden ser una herramienta que, utilizada de la forma adecuada, puede ayudar a prevenir la violencia.

Pero, llegar a este punto pasa, indiscutiblemente, por fomentar la igualdad, porque todo lo que contribuya a conseguir la igualdad real entre mujeres y hombres estará, en definitiva, alejando un paso más la violencia.

Es este interés en fomentar la igualdad el punto de partida de las I Jornadas sobre igualdad de género en los medios de comunicación de la Región de Murcia. Nacen con el conocimiento común de los profesionales de los medios de comunicación del papel, muy importante, que tienen para alcanzar la igualdad, ya que, somos nosotros los que diariamente relatamos la realidad en la que vivimos. Un discurso que leen, escuchan y ven millones de personas.

Por esto, si este colectivo de profesionales no aborda la igualdad de género con responsabilidad, indirectamente está poniendo barreras para alcanzarla.

Este encuentro, que pretende ser el primero pero no el último, ha analizado el tratamiento que hacen los medios de comunicación sobre la igualdad de género desde distintos puntos de vista. Pero también ha sido un foro en el que se han intercambiado experiencias y se han debatido conductas de los profesionales de los medios que, sin duda, pueden labrar el camino de buenas prácticas destinado a conseguir la igualdad real.

Las jornadas, celebradas en un día muy especial, el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, fueron inauguradas por la Directora General de Prevención de la Violencia de Género y Reforma Juvenil, Teresa Moreno. Su discurso se centró en el alto nivel de responsabilidad que tienen los profesionales de los medios de comunicación, ya que tienen el poder de generar una opinión, de crear una idea sobre un determinado asunto en la mente de la audiencia y, por tanto, dar un giro negativo o positivo a una determinada información.

En este sentido, Moreno destacó la apuesta de la comunidad autónoma por crear códigos de buenas prácticas en el tratamiento informativo de la violencia de género.

También aprovechó este foro para invitar a los profesionales de los medios de comunicación a que establezcan un debate permanente en el que se pueda analizar con conciencia crítica este tipo de noticias.

La primera parte de esta jornada incluyó una ponencia de Encarna Serna, directora de la Unidad de Igualdad de la Universidad de Murcia.

Interesante intervención de esta profesional, que además es coordinadora del Máster en Género e Igualdad, impartido en la misma universidad.

Serna destacó la importante labor del organismo que dirige y cómo todavía existen muchas ideas equivocadas, también entre los universitarios, acerca de lo que es la igualdad o porqué se lucha por ella.

También nos mostró algunas de las diferencias entre sexos que existen entre el personal de la Universidad de Murcia, como es el bajo número de mujeres que desempeñan su trabajo como altos cargos de esta institución.

Encarna Hernández continuó el hilo de estas jornadas echando la vista hacia Europa. Autora del libro “Acercar Europa a los europeos: un reto vital”, y del blog Más Europa, Hernández nos mostró cómo retratan los medios de comunicación a la mujer y al hombre, las veces que lo hacen, de qué manera y en qué tipos de noticias. Además resaltó las normativas europeas encaminadas a conseguir la igualdad real y cómo, también entre los eurodiputados y organismos de la Unión Europea, existen desigualdades.

La primera sesión de las jornadas concluía con una mesa redonda, en la que participaban Felipe Julián Hernández, profesor de la Facultad de Comunicación y Documentación de la Universidad de Murcia; Concepción Nicolás Quesada, subdirectora de informativos de 7 Región de Murcia; y Francisca Munuera, Jefa de la Unidad de Coordinación de Violencia contra la mujer de la Delegación del Gobierno para la Región de Murcia. Al frente de esta mesa redonda y como moderador, tuvimos el placer de contar con el buen hacer del decano del Colegio de Periodistas, Juan Tomás Frutos.

Francisca Munuera resaltó el poco tacto que utilizan algunos medios para tratar noticias relacionadas con la violencia de género. Por su parte, Felipe Julián Hernández, quiso señalar el importante paso que ha supuesto el incremento del número de mujeres en las redacciones de periódicos, radios y televisiones y cómo ellas contribuyen, en buena medida, a generar más y mejores contenidos en pro de la igualdad. También Concha Nicolás lo hizo, y destacó que ella, como mujer, tenía más interés en cumplir este objetivo, un fin que está lejos y que, en ocasiones, dejamos a un lado por conseguir otra meta, menos humana, la audiencia.

Precisamente sobre este tema se estableció un debate, generado por las preguntas del público que deseaba conocer cómo se plantea en las redacciones la forma de tratar este tipo de noticias, coordinado por Juan Tomás Frutos. Él explicó cómo se vive dentro de una redacción y cómo influye la rapidez, el ser el primero en dar la noticia.

Por esto apuntó lo importante que es parar y analizar bien lo escrito, las imágenes grabadas antes de emitirlas, porque tienen unas consecuencias que, en ocasiones, no se valoran adecuadamente.

De este debate surgió una idea común, del público y de los ponentes: las consecuencias son demasiado importantes como para no valorarlas, es necesario un flujo de información entre ciudadanos y profesionales de los medios de comunicación para ir dibujando ese código de buenas prácticas que verdaderamente se cumplan.

La segunda sesión de las I Jornadas sobre Igualdad de Género en los medios de comunicación de la Región de Murcia centró el debate sobre la igualdad entre hombres y mujeres en el mundo digital, a cargo de las intervenciones de Inmaculada José Martínez, profesora de Publicidad y Relaciones Públicas en la Facultad de Comunicación y Documentación de la Universidad de Murcia, y de María Dolores Ayuso, profesora del Máster en Género e Igualdad de la misma universidad.

Antes de estas intervenciones, Lola García, redactora jefe del Diario La Opinión de Murcia, nos relató cómo los medios de comunicación dan voz  a las víctimas femeninas, cómo se escriben y se tratan este tipo de noticias en un periódico, centrando su atención en las relacionadas con la violencia de género.

Destacó cómo los medios pueden hacer que el hombre se convierta en víctima de la violencia de género. De su discurso se desprendió el largo camino que falta por recorrer para que los periódicos, empezando por los directivos de éstos, introduzcan la sensibilidad y el buen hacer a la hora de publicar estas noticias.

Inmaculada José Martínez mostró el uso que hacen del móvil las mujeres y los hombres y las diferencias existentes entre ambos; las conclusiones de una exhaustiva investigación para el Instituto de la Mujer.

Relató cuál es el papel de la mujer y su relación con la comunicación móvil en la Sociedad de la Información. Datos como que el hombre utiliza más el móvil como una herramienta de trabajo, y la mujer para la conciliación. Un reflejo de cómo se construye la sociedad actual, ya no la de la información, y los roles que sigue asumiendo la mujer.

María Dolores Ayuso también resaltó las desigualdades entre hombres y mujeres en la sociedad de la información, pero centró su discurso en la brecha digital que sufren las mujeres, a pesar de tener las mismas posibilidades de conexión a internet que los hombres. Informaciones como las que señalan que siguen siendo los hombres los que amplían sus estudios hasta el doctorado en cuanto a materias relacionadas con la tecnología, un aspecto en el que las mujeres se quedan un paso atrás.

Por último, Lola García se encargó de la clausura de estas interesantes jornadas. Como miembro del Colegio de Periodistas, destacó que son este tipo de encuentros los que sirven para generar un flujo de información entre ciudadanos y periodistas que pueden contribuir a alcanzar la igualdad de género; eventos que promueve el Colegio de Periodistas de Murcia y que, en este caso, con la celebración de estas jornadas pretende establecer un diálogo abierto para estar en contacto permanente con el ciudadano, ofrecerle información y, a su vez, proporcionar una retroalimentación que sirva para que los profesionales de los medios de comunicación oigan la voz de sus usuarios y se esfuercen por mejorar y ayudar a prevenir la violencia y a crear contenidos, ya sea programas, reportajes o entrevistas que contribuyan a fomentar la igualdad real.

Se abre así una página, un capítulo nuevo en el Colegio de Periodistas de Murcia, que continuará con distintas actividades, actos, proyectos encaminados a un tratamiento informativo adecuado de los contenidos relacionados con la mujer. >>

Estas I Jornadas se celebraron en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Murcia, los días 8 y 9 de marzo de 2011. Con la Colaboración del Colegio de Periodistas de la Región de Murcia.

Fuente: http://www.periodistasrm.es

Autora de las conclusiones y del reportaje audiovisual: Rebeca Uris Sánchez. Coordinadora de las I Jornadas Igualdad de Género en los medios de comunicación de la Región de Murcia.

Rompiendo el Silencio

Mañana, 23 de marzo, se cumplen nada menos que 2000 días desde que el Partido Popular interpusiera un recurso ante el Tribunal Constitucional español contra la ley que permitía el matrimonio entre personas del mismo sexo y, con ello, contra la reclamada igualdad de derechos para todos los ciudadanos que defiende precisamente nuestra Carta Magna. Mientras nuestro alto tribunal guarda silencio durante 2000 largos días, colectivos y movimientos sociales luchan mientras tanto por los derechos LGTB, por los derechos humanos y cívicos, en todo el mundo. En Chile, un país que vive también durante estos meses un debate constitucional sobre el matrimonio homosexual, una iniciativa editorial, “Rompiendo el Silencio“, pretende romper desde hace nueve años el “tabú” de la homosexualidad femenina hablando sin tapujos desde un medio de comunicación. Charlamos hoy con su directora y editora, la periodista Erika Montecinos, sobre la visibilidad lésbica, el debate sobre el matrimonio en su país, sobre educación, y sobre muchas barreras que aún están por saltar, entre ellas, la del sonido.

P. El título de su revista, “Rompiendo el Silencio” es muy significativo de un problema esencial en la homosexualidad de la mujer: la visibilidad ¿Por qué creéis que la lesbiana se invisibiliza? ¿Es algo que tiene que ver con el carácter de la mujer o estamos ante una doble discriminación, de género y de orientación sexual?

R. Creo que todas las que mencionas, tienen relación. La educación de la mujer en Occidente es muy reprimida, es decir, desde niñas nos enseñan esto de ser un poco asexuadas, a no pensar en sexo “porque no está bien” que las niñas lo hagan, a ni siquiera pensar en la masturbación o como una manera de descubrir el cuerpo. Tal vez en las sociedades latinoamericanas, donde le machismo es mayor, se pueda palpar más aquello.

E. Montecinos: <<Las lesbianas sienten que su sexualidad la deben vivir “discretamente” porque eso fue lo que nos enseñaron>>

Desde hace muy pocas décadas que las mujeres nos estamos liberando de las ataduras sexuales; sin embargo, frente al lesbianismo, aún se ve una especie de tabú, un terror de ser rechazadas por un modelo falocéntrico, que no acepta bajo ninguna circunstancia que dejes de lado sólo “una forma” de ser en la sexualidad, salvo que sea para la diversión de los mismos hombres. Ahí entonces que las lesbianas sientan que su sexualidad la deben vivir “discretamente” porque eso fue lo que nos enseñaron, a ser discretas, que es algo “muy femenino” según el sistema. Entonces, “romper el silencio” es un proceso engorroso de toda lesbiana que se asume como tal; otras veces, es muy fácil, sobre todo para las más jóvenes de hoy que no se complican demasiado.

P. Recientemente se presentó en Chile una campaña para reivindicar la identidad lésbica ¿Nos contáis algo sobre esto?

R. Sí, es una campaña de una colectiva de chicas lesbianas denominadas “Lesbianas en movimiento”. La idea que tienen es reflexionar el ser lesbiana, es decir, “ya, me siento lesbiana”, pero qué más hay detrás de eso. Es cuestionar un poco en las identidades que a veces nos prefijamos, ya que muchas lesbianas siguen los patrones existentes en la sociedad y discriminan a sus pares de acuerdo a esos prejuicios aprendidos.

P. Durante los últimos meses, en Chile ha tenido lugar un intenso debate sobre el matrimonio homosexual con motivo del recurso en el Tribunal Constitucional ¿Cómo se ha vivido el debate en los medios de comunicación, en la calle…?

R. Pues ha sido muy manipulado. El tema se pone en el tapete cuando hay elecciones presidenciales, legislativas o municipales, pero en el resto del año, cuesta mucho que nuevamente se vuelva a discutir. Hay una severa resistencia de los sectores más conservadores a debatirlo, para ellos no es un tema “de Estado” que sea urgente resolver. Esto no es solamente de los partidos conservadores, también están los partidos de izquierda que manifiestan toda su homofobia.

E. Montecinos: <<El debate sobre el matrimonio homosexual en Chile ha estado muy manipulado>>

En las calles, la gente está más proclive a apoyar y ha aumentado el apoyo para legislar sobre ello, pero siempre y cuando “no esté involucrada la adopción de niños”, dicen. Las organizaciones también están divididas entre las que apoyan y las que consideran que primero se debe cambiar el sistema de discriminación, antes de pensar en optar a una institución tan conservadora como el matrimonio.

P. ¿Pensáis que es la sociedad la que debe reclamar que se legisle la igualad de derechos para los homosexuales o a veces también es necesario que la legislación avance y reconozca derechos que actúen para cambiar las mentalidades y la sociedad?  En el caso de vuestro país ¿la sociedad va por delante de la legislación o al contrario?

R. Creo que deben ser las organizaciones sociales las que deben luchar por este tema, no al revés, porque pasa lo que pasa: los políticos utilizan este tema en tiempos electorales, porque saben que puede generar atención y expectativas. Aunque obviamente ayuda que también los políticos puedan aportar, creo que debe ser algo coordinado, pero que debe nacer desde el movimiento social. Sin embargo, acá sucede todo lo contrario a Argentina o a vuestro país: no son las organizaciones las que han llevado adelante la discusión, sino los legislativos, los políticos, los candidatos.

P. Su Tribunal Constitucional, en enero, afirmó que las relaciones lésbicas eran legales a partir de los 14 años, como las heterosexuales, pero no así las gays ¿Cómo valoráis esta sentencia?

R. Muy aberrante. No quiero decir que esperamos que nos sancionen, pero me parece que el discurso que lanzó el TC es de una ignorancia extrema y una “obsesión anal” que no tiene parámetros. Porque, ¿cuál es el mensaje que nos deja el TC? Bueno, que sólo las relaciones homosexuales donde hay penetración son válidas, las demás, no existen, no constituyen delito. ¡Hasta para esto somos invisibles! Lo más increíble es que organizaciones gays celebraron esta sentencia sin hacer un análisis crítico o ver el otro mensaje de esta sentencia que habla de toda la ignorancia contenida en las máximas autoridades del país.

P. La cuestión de la educación afectivo-sexual es una piedra de toque importante en la lucha por los derechos LGTB ¿Está el armario muy cerrado en la escuela chilena?

R. Si, muy cerrado. Hay organizaciones que han intentado difundir cartillas de educación sexual en los colegios y avanzaron un poco con los gobiernos de la Concertación, pero hoy con la derecha, ha habido un nuevo retroceso. Hay que tomar en cuenta que el ministro de Educación es un militante Opus Dei y, en ese sentido, la educación sexual muestra un claro retroceso. Te cuento que el año pasado, sacaron un instructivo en los colegios de educación sexual por considerar que “mostraba posturas sexuales” muy evidentes para los estudiantes como el sexo oral.

P. ¿Os apetece añadir algo más?

R. Muy agradecida por tu interés y saludar a las lectoras que tenemos de tu país, que son muchas y siempre nos han acompañado desde que nació la revista.

Erika Montecinos nos cuenta cómo nació Rompiendo el Silencio…

<<Surgió entre copas, en un bar lésbico de Santiago de Chile. Se puede decir que las grandes ideas nacen en algún “carrete” (marcha para ustedes o fiesta). Bueno, en esa oportunidad conversando con amigas, pensé que estaban tomando fuerza los medios de comunicación digitales como los diarios on line, etc., y veía que para las lesbianas sólo habían páginas de chicos o de chicas para contactos y conocer gente. Creí que sería positivo que existiera algo más periodístico. Y así comencé a idearlo todo. El nombre, pues, proviene de un espacio radial que conducía a fines de la década del 90 que se llamaba precisamente “Rompiendo el Silencio” y que a mí me gustaba mucho porque era muy representativo, aunque hubo mucha gente que me instaba a cambiarlo porque decían que era muy largo y que la gente no recordaría su nombre, pero, ya ves, se ganó su lugar a lo largo de nueve años. El 2008, la sacamos impresa y aunque el proyecto lleva nueve ediciones, ha sido muy dificultoso (igual la estamos distribuyendo en todo el país, en los puestos de venta, muy visible, además en Buenos Aires, y Colombia). Ahora estamos planeando un nuevo formato impreso que logre masividad y motivar a las lesbianas tan enclosetadas a adquirirla. Vamos a ver si lo logramos>>.

http://www.rompiendoelsilencio.cl/

Il corpo delle donne

El pasado 2 de marzo de 2011, la iniciativa puesta en marcha en 2009 por Lorella Zanardo, Marco Malfi e Cesare Cantù, que realizaron un documental para denunciar la representación distorsionada de la mujer en la televisión italiana, llegó al Parlamento Europeo, justo en la víspera de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, y a iniciativa de las eurodiputadas italianas  Silvia Costa y Patrizia Toia (S&D).

Il corpo delle donne analiza el fenómeno ya conocido como “velinismo” en la televisión italiana (mujer joven y guapa, que triunfa por su atractivo físico, nunca por otras cualidades, que habla poco, con un aire ingenuo, en la mayoría de ocasiones retocada en labios y senos por el bisturí). En el documental, se denuncia que las mujeres “reales” están desapareciendo de la televisión y son reemplazadas por una “representación grotesca, vulgar y humillante”, que tiene como resultado la absoluta anulación de la identidad de las mujeres.

“¿Por qué las mujeres no salimos a la calle en Italia para protestar por cómo nos representan?”, se afirma en el documental. Sus impulsores, creen que es urgente denunciar esta situación, que está dañando gravemente la creación de modelos de imagen y conducta en las jóvenes italianas. Por ello, el proyecto no podía quedarse sólo en la denuncia reflejada en el documental, sino que el objetivo es impulsar la formación en el consumo de medios de comunicación, especialmente entre educadores, asociaciones de padres, grupos de jóvenes, etc., así como analizar el papel que juegan los medios de comunicación respecto a la igualdad de género (una causa de proyección europea e internacional). El vídeo ha sido, además, proyectado en numerosos centros escolares italianos.

Subtitulado en cinco idiomas (entre ellos el castellano), Il corpo delle donne retrata una Italia televisiva convertida en un “club de striptease“, pero también una Italia que empieza a despertar con iniciativas como ésta. Hace apenas unas semanas, un millón de mujeres europeas decían no a Berlusconi y al Machismo. Fue precisamente la televisión privada en manos de Il Cavaliere la que impulsó el fenómeno “velina” (lo hizo también en su día en España con las famosas “Mamachicho” de Telecinco), pero la televisión pública italiana no se ha librado del “contagio”.

No os perdáis el documental. Merece la pena, remueve conciencias, aunque también, dicho sea de paso, un poquito el estómago.

Más Información:

http://www.ilcorpodelledonne.net/

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http://www.facebook.com/ilcorpodelledonne

Ashton: un error ¿de género?

Fotografía: Peter Schrank/The Economist

Allá por el otoño de 2010, el inminente nombramiento de la nueva Comisión Barroso generó varios movimientos sociales y políticos que reclamaban más equilibrio de género en el ejecutivo europeo (véase crónica en este mismo blog). En este contexto, se decidía también quiénes iban a ocupar los dos nuevos altos cargos de la Unión que preveía el Tratado de Lisboa, presidente permanente del Consejo y Alta Representante de Política Exterior, y existía cierta presión por asegurar la paridad y que, al  menos, uno de estos dos altos cargos fuera ocupado por una mujer, toda vez que la Comisión y la Eurocámara tenían también una cabeza masculina. A la presión de “género” se sumó la del Reino Unido, que quería a un británico como Ministro europeo del Exterior, llegando a sonar con fuerza el nombre de Tony Blair.

Finalmente, sería un belga, Herman Van Rompuy, quien ocuparía el cargo de presidente de la UE, por lo que para el puesto de Alto Representante se iban limitando las opciones para lograr encajar el “juego de equilibrios”. El nombramiento de la británica Catherine Ashton cumplía, por tanto, dos condiciones esenciales: era británica y era mujer. Como se afirmó en El País: “Ashton cuadraba idealmente con los equilibrios políticos, geográficos, ideológicos y de género”.

Sin embargo, que la elegida fuera precisamente Ashton fue una sorpresa en toda regla: en primer lugar, por su poca experiencia en política exterior; en segundo lugar, por representar como nadie aquello que llaman “dedocracia” (nunca ha sido elegida sino designada para todos los cargos que ha ocupado); pero principalmente por su “perfil bajo” o eso que se denomina “carisma”, una cualidad al parecer estrechamente relacionada con el aspecto físico, con tener algún rasgo peculiar, apreciado especialmente si se trata de un varón. Al menos eso nos contaba en su crónica María Ramírez, la corresponsal en Bruselas de El Mundo. El texto con el que desayunamos aquel día 20 de noviembre, en el que se narraba la perplejidad que reinaba en la capital de Europa ante el nombramiento de la “Ministra fea” (cogido literalmente del titular), contenía argumentos como los siguientes:

“Pero, además de su currículo, uno de los comentarios en los pasillos, en las salas de prensa y en las de reuniones, era el aspecto de Lady Ashton, que se sale de los cánones actuales de belleza.”

“Los líderes de la UE repetían ayer que Ashton y Herman Van Rompuy con aire de Capitán Spock, pero con una rareza y una mirada intensa que pueden resultar interesantes y, sobre todo, un humor y una rapidez que ya compensa algo. Son, la cara de Europa, si su función es representarla, algo tendrá que ver el aspecto. La ausencia de belleza exterior no es excluyente para llegar a la cumbre, pero sí requiere unas cuantas dosis más de belleza o fuerza interior que la compense”.

Parece ser que Ashton era demasiado “fea” y anodina para ser la “cara” de la UE, y es curioso que se destaque precisamente esto como agravante de su supuesta escasa competencia y méritos políticos. En realidad, el aspecto físico pocas veces se mira con lupa entre los políticos varones; incluso rasgos físicos que pueden ser catalogados como poco agraciados se convierten el rasgos distintivos de carisma: la ceja de Zapatero, el aire de Capitán Spock de Van Rompuy, el bigote de Aznar… Pero como a una política además de ser mujer, se le ocurra ser fea, vestirse bien, lucir palmito o maquillarse mucho, apaga y vámonos, y, si no, que se lo pregunten a la ex vicepresidenta De la Vega, a la ministra Chacón o a Soraya Saenz de Santamaría, por poner algunos ejemplos en la política española.

Al shock inicial por su nombramiento, a Ashton le han llovido no pocas críticas por su gestión: empezó con mal pie en Haití, y sus notables “ausencias” en actos, cumbres o reuniones donde se la esperaba, especialmente en el ámbito de la Seguridad y la Defensa (¿se añora la masculina sonrisa de Solana?), han conseguido que se ganara el apelativo de “la mujer invisible“. La impresión generalizada es que el cargo le quedaba grande y que la política exterior de la UE era una maleta demasiado pesada para alguien con su poca experiencia diplomática. Pero, sin dejar de ser ciertos muchos de los argumentos que se utilizan para calificar su nombramiento como un gran error y se intenta alejar el agravante sexista en estas críticas, lo cierto es que lo que incluso se ha calificado ya como “la trama contra Lady Ashton tiene un componente de género importante.

¿Era la política exterior de la UE una carga muy pesada para una mujer que además quería seguir conciliando su profesión con su vida familiar? En un excelente artículo publicado por Charlemagne en The Economist, y bajo el sugerente titular Shrinking the job to fit the woman?, el blogger británico explica cómo Ashton ha recibido críticas, que sin duda huelen a sexismo, por el hecho de que viaje los fines de semana a Londres para estar con su hijo y con su marido. Ante esto, la británica responde que “trabaja duro” y lanza un mensaje a las mujeres: “Podéis ser parte importante de este mundo y aún así tener una familia y una vida”.

El componente de género se atisba también si revisamos algunos de los titulares o menciones dedicados a Ashton en la prensa, y que en muchas ocasiones hacen mención a su género: “una mujer británica en Bruselas“, “Una ministra fea“, “La mujer invisible”, “La trama contra Lady Ashton”… No quiero con esto decir que toda crítica se base en su condición femenina, qué duda cabe, pero el recelo existe entre muchos compañeros europeos masculinos que se sienten más capacitados para el puesto que ella ocupa y las críticas vertidas en los medios y el tratamiento mediático de su gestión no ha carecido de este componente.

Europa no podía precisamente presumir de su política exterior antes de que Ashton desembarcara como Alta Representante. En realidad, seguimos como siempre: mal, con cacofonías, y con la clásica desunión en el gallinero. Claro, que algunos y algunas hubieran preferido un gallo para poner orden, o al menos, para aparentarlo. Alguien como Tony Blair, con más experiencia en la labor de “fregarle los platos” a otra gran potencia después de hacerse la foto en las Azores. Al fin y al cabo, ahí teníamos también a Barroso y a otro gran líder con un bigote con mucho carisma.