El Parlamento Europeo da cobertura especial al Día Internacional de la Mujer 2010

El Parlamento Europeo ha creado una página web para dar cobertura completa al Día Internacional de la Mujer, que se celebra el 8 de marzo. El tema central de este año es la violencia contra las mujeres, una cuestión que fue debatida recientemente en la Eurocámara, aprobándose el 26 de noviembre una Resolución sobre la eliminación de la violencia contra la mujer. Uno de los principios clave del texto es la interpretación de la violencia contra la mujer como una violación de los derechos humanos, ya que amenaza el derecho a la vida, a la seguridad, a la dignidad y a la integridad física y moral.

Una de cada cuatro mujeres ha sufrido violencia machista a lo largo de su vida. El dato es espeluznante, y lo peor de todo, es un problema mundial, y que requiere un esfuerzo coordinado a nivel legislativo, policial, y de concienciación social, donde entran en juego los medios de comunicación y, cómo no, la educación. No cabe duda que la legislación comunitaria en este ámbito debe reforzarse: en la agenda de la Comisión está ya, precisamente, trabajar en una propuesta de directiva que sirva de marco común europeo para prevenir y combatir la violencia contra la mujer en todas sus formas.

En nuestro país, el año 2009 dejó esperanzadoras estadísticas, datos que, sin embargo, no ocultan el problema ni los dramas humanos que hay detrás de cada número ni tampoco la labor ingente que queda por hacer. Decimos esto porque 2009 registró el menor número de muertes por violencia machista desde 2003: hubo un total de 55 víctimas mortales en toda España, lo que supone un 27,6 por ciento menos que en 2008, cuando se tuvieron que lamentar nada menos que 77 muertes de mujeres a manos de sus parejas o ex parejas.

Estas cifras fueron presentadas a final de año por la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, que realiza un balance positivo, a pesar de todo, de la aplicación de la Ley contra la Violencia de Género, que en 2009 se aplicaba por cuarto año consecutivo. Según la ministra, “las mujeres están ahora más protegidas”. Y de ello tienen buena parte de culpa los dispositivos de protección que se han ido implantando (Brazaletes GPS y Teleasistencia).

Algunos datos llaman especialmente la atención, como es el hecho de que cada vez hay más victimas y agresores de nacionalidad extranjera (el 36,4 por ciento y el 43,6 por ciento, respectivamente). Este hecho tampoco pasa desapercibido para el legislador europeo: la violencia contra las mujeres es un aspecto esencial en la integración de los inmigrantes en Europa. La cuestión es abordada en profundidad en el siguiente reportaje, centrado en el caso de las mujeres inmigrantes de origen musulman. Queda mucho por hacer.

Vodpod videos no longer available.

more about “El Parlamento Europeo da cobertura es…“, posted with vodpod
Anuncios

Gender “unbalanced” Commission

Por Encarna Hernández

Rompecabezas femenino para la nueva Comisión

Se había orquestado una presión mediática, social y política sin precedentes. Pero no pudo ser. Finalmente, la composición de la nueva Comisión Europea para los próximos cinco años se recordará como un episodio más de los desequilibrios de género en el terreno de la representación política.

Ya es un hecho, confirmado por el propio presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso: nueve de los 27 comisarios designados por los Estados miembros son mujeres. Es decir, habrá una mujer más que en la anterior Comisión, y se alcanza el porcentaje mínimo exigido por la Eurocámara para otorgar el voto de confianza al Ejecutivo entrante.

Pero no deja de ser una decepción para todos aquellos que creíamos posible un “fifty-fifty”: algo tan simple como que cada Estado miembro hubiera propuesto un hombre y una mujer igualmente cualificados. Al señor Barroso le hubiera tocado entonces decidir, le hubiese tocado asegurar la paridad, de la que hace gala, cuando se queja de los pocos nombres de “candidatas” que ha recibido desde los Estados miembros, lanzandoles a estos la “patata caliente”. Pero ya sabemos que en esto de la política de igualdad nada es lo que parece. Enseguida les explico por qué.

Antes me gustaría dedicar unas líneas a la auténtica impulsora del “fifty-fifty”, a una comisaria europea, representante, de verdad, de esa democracia moderna europea que debe recoger la igualdad de género; una mujer con poder político y que lo utiliza sin complejos: la vicepresidenta saliente de la Comisión Europea, Margot Wallström.

En los días previos a la elección de los altos cargos de la UE (presidente del Consejo y ministro de Asuntos Exteriores), la sueca intentó remover conciencias y generar opinión pública cada vez que se le presentaba la oportunidad, de forma incansable, a través de su blog, de facebook, a través de los medios, en entrevistas improvisadas concedidas a los bloggers por los pasillos del Parlamento Europeo, apoyando la campaña del 50/50 impulsada por un lobby de mujeres europeas. Lo hizo también en FT, con un artículo titulado de la forma más sugerente posible: “The right man in the right job is often a woman.”

El mensaje de Wallström es claro y lo lanza a sus compañeros y a los ciudadanos sin tapujos: es necesario cambiar la “foto de familia” política de una UE en la que las mujeres representan algo más de la mitad del electorado, consiguiendo que las representantes femeninas alcancen ese mismo porcentaje. Para la comisaria sueca no deja de ser una cuestión de “lógica” matemática, de sentido común, pero, en mayor medida, un asunto de representatividad democrática; de lo contrario, ¿qué clase de democracia representativa moderna europea es ésta que no contempla la igualdad de género? Desde luego no puede ser una democracia cercana a los ciudadanos si las mujeres no son elegibles y toman decisiones en la misma medida que son electoras y receptoras de decisiones.

Margot Wallström

Wallström ha afirmado claramente estar a favor del sistema de cuotas femeninas como un instrumento eficaz ¿tal vez el único? para conseguir reequilibrar la actual representación injusta de los sexos en la política europea. Los datos de representación femenina le dan la razón, pues hasta ahora no se ha impuesto ni la lógica ni el sentido común. Pongamos como ejemplo de este extremo la representación femenina en el Parlamento Europeo, que tras los últimos comicios de junio de este año apenas ha aumentado tímidamente un cinco por ciento respecto a la anterior legislatura: tan sólo el 35 por ciento de los asientos los ocupan mujeres. Se trata de un porcentaje austero tanto si hablamos de paridad como de equilibrio.

La presencia femenina en la Eurocámara ha sido, precisamente, una de las principales tomas de acción del European Women’s Lobby (EWL), un grupo de presión asentado en Bruselas y que acoge una larga lista de organizaciones de mujeres de toda la UE. Con motivo de las últimas elecciones europeas, EWL publicó un informe sobre igualdad de género en el que se incluían tanto los programas electorales como la composición de las listas de los principales partidos políticos europeos. La conclusión a la que se llegó fue que la mayoría de los partidos no consideraban la igualdad de género como una prioridad clave, por cierto, con el Partido Popular Europeo a la cola. Les animo a echarle un vistazo al documento.

EWL ha sido también el impulsor de la campaña de igualdad de género “50/50 por la Democracia”, bajo el lema “No modern democracy without gender equality”.  Con motivo del proceso de designación de la nueva Comisión Europea, la actividad de presión ha estado dirigida hacia el objetivo de que cada Estado miembro proponga al presidente de la Comisión, al menos, un hombre y una mujer igualmente cualificados.

La lista de apoyos a esta campaña está engrosada por una larga lista de políticos europeos, liderada por Margot Wallstrom. También encontramos a Barroso o al presidente del Parlamento Europeo, pero, curiosamente, su foto, como la del resto de “supporters”, no va acompañada de un texto de apoyo a la causa.

Encontramos también en la lista a Bibiana Aído, la ministra española de igualdad, pero, para nuestra sorpresa, nuestro Gobierno, que se vende como adalid de la igualdad en Europa, ha propuesto tan sólo a un hombre para ocupar un puesto en la Comisión. Joaquín Almunia apunta a la cartera de Competencia, una cartera de peso, pues como reconoció el mismo Zapatero “Barroso nos debe algún favor… le apoyamos para su reelección”.

He aquí una de las muchas contradicciones de nuestro Gobierno: apoya como presidente de la Comisión Europea a un político conservador, que puso el rostro de la UE en la famosa foto de la Azores, junto a Aznar, Bush y Blair, y que, para más señas, se queja del escaso número de féminas propuestas por los Estados miembros para componer la Comisión, pero que cuando presidía Portugal arrastraba un “balance” de carteras de ministros-ministras nada menos que de 18-2. Ahora el Gobierno español espera que Barroso les devuelva el “favor”, para colocar un candidato español, por supuesto, masculino, en una cartera importante del nuevo Ejecutivo europeo. Pura demagogia, señores y señoras.

Y en estas andamos. De poco han servido las protestas de las eurodiputadas, que un buen día se plantaron a las puertas del Consejo de la UE (justo antes de que se decidieran los nuevos altos cargos) con la corbata anudada al cuello y currículum en mano, para exigir más mujeres en los puestos de decisión en la UE. Ya habían avisado de que vetarían una Comisión en la que no hubiera, al menos, más mujeres que en la actual. La pregunta es: ¿una comisaria más les parece suficiente?

Protestas de las eurodiputadas

Pues serán nueve exactamente. Nueve nominadas por Holanda, Dinamarca, Suecia, Bulgaria, Chipre, Irlanda, Grecia, Reino Unido y Luxemburgo. Falta ahora saber el reparto de carteras, que Barroso anunciará de forma inminente. Pero, qué quieren que les diga, partimos ya del “desequilibrio” puro y duro.

Parafraseando y adaptando a la realidad el eslogan de una campaña apoyada por bloggers y twitterers que propugnaba el balance de género en la nueva Comisión: seguimos teniendo, por desgracia, una “gender unbalanced Commission”.