La Cumbre UE-América Latina y Caribe desde dentro

Durante los días 17 al 19 de mayo se ha desarrollado en Madrid la VI Cumbre Unión Europea-América Latina y Caribe (ALC), un acontecimiento marcado con fluorescente en la agenda de la Presidencia española de la UE, debido al histórico (y presente) papel privilegiado de interlocutor de España con este Continente. Hace algunos meses, tuvimos la oportunidad de comentar en este blog con el profesor chileno Héctor Casanueva (Director Ejecutivo del Centro Latinoamericano para las Relaciones con Europa –  CELARE) las expectativas que se habían creado en torno a este Sexto Encuentro entre dos áreas geográficas, políticas, económicas y sociales que sin duda deben avanzar en su asociación estratégica.

Pasada la Cumbre, y la gran cantidad de Eventos relacionados con ésta, que se vienen desarrollando desde el mes de enero, ahora tenemos la suerte de contar en este blog con una crónica de alguien que ha vivido la Cumbre desde dentro, como observador invitado por la organización de la Cumbre. Sin duda, el relato del profesor Casanueva nos acerca a una realidad informativa simplificada, comprensible y directa que no encontramos normalmente en los medios de comunicación. Os dejo con la crónica, y, para los que os quedéis con ganas de saber más, podéis consultar la página del evento en la web de la presidencia española y en la web de CELARE.

La VI Cumbre UE-ALC desde dentro, por Héctor Casanueva


Las Cumbres suelen ser de mucha parafernalia y fotos, y por lo general lo adjetivo no deja ver lo sustantivo. Los ciudadanos dudan y se quejan, como me ocurrió con algunos taxistas y transeúntes en Madrid, porque no están informados o porque dan por supuesto que estas citas son inútiles per se. Falta difusión, pero los medios tampoco ayudan mucho. Quizás esta carencia de fondo se deba abordar en la raíz tempranamente para el largo plazo, o sea, en la escuela y las universidades, con una educación cívica apropiada y también aprovechando las redes sociales del Siglo XXI.

Dicho esto, creo que esta Cumbre UE-ALC ha cumplido sus objetivos. Estas reuniones son para cerrar acuerdos que se vienen trabajando desde hace dos años o más, y también para debates y encuentros bilaterales que son productivos. Lo más destacable, para mi, es la fuerte aproximación  y consenso alcanzado en el terreno político. Porque en definitiva las crisis financieras o de seguridad globales derivan de debilidades políticas, que, recordemos, es simplemente al arte de gobernar para el bien común.

En esta Cumbre hubo un consenso total sobre la necesidad de entrar conjuntamente en el diseño y puesta en marcha de una nueva gobernanza mundial, una nueva arquitectura financiera, regulaciones globales para frenar la especulación, y aumentar la cooperación para enfrentar los desafíos globales como el cambio climático, la sustentabilidad del desarrollo, la energía, las migraciones, la seguridad, el comercio, etc.

El propósito no es nuevo, pero la determinación esta vez a mi juicio lo es, ya que las orejas del lobo del caos global están hoy muy visibles en Europa y no desaparecen, y en América latina, si bien la última crisis financiera fue sorteada mejor, no está libre de nuevos contagios. Y porque ¡Oh descubrimiento!! tenemos la capacidad de condicionar las decisiones globales pues juntos somos casi la mitad y el grupo más cohesionado del G-20, un cuarto del PIB y un tercio del comercio mundial, 1000 millones de personas, y en clave de futuro tenemos las mayores reservas de recursos naturales y a la vez la capacidad tecnológica para utilizarlos debidamente.

En el terreno de los instrumentos, destacable es el mecanismo LAIF para promover y apalancar las inversiones en América latina, y el acuerdo de asociación región a región UE-Centroamérica, el primero en su tipo, los acuerdos comerciales con Perú y Colombia, que también marcan un quiebre de tendencia de la UE hacia la apertura a distintas formas de relacionamiento dada la diversidad de AL.

Agregaría el relanzamiento de las negociaciones con el Mercosur  -muy importante, de concretarse la UE+Mercosur sería la mayor región comercial del mundo-, el mantenimiento de programas de cooperación al desarrollo con la CAN y Caribe, y la decisión de crear la fundación eurolatinoamericana, que debe promover el diálogo birregional entre todos los actores públicos, privados, académicos y de la sociedad civil. Como es habitual, se firmaron también compromisos cuantificables en programas específicos que mantienen a la UE como la primera fuente de cooperación para América latina.

Por supuesto, los instrumentos hay que ponerlos en práctica, y la voluntad política se tiene que expresar en decisiones a nivel de los OO.II. y Naciones Unidas. Por lo tanto, iremos viendo y exigiendo. Creo que de verdad entramos en una nueva etapa luego de 10 años de lanzada la asociación estratégica. Si lo vamos concretando, será también un aporte a los equilibrios globales frente a Estados Unidos y el Asia.

Héctor Casanueva

Madrid, 19 de mayo de 2010

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El sí de Irlanda desde el prisma latinoamericano

Fuera de la UE hace mucho frío“. Así comienza un interesante artículo de Héctor Casanueva, Director Ejecutivo del Centro Latinoamericano para las Relaciones con Europa (CELARE), y publicado en el diario chileno El Mostrador. La citada frase, que pertenece a un editorialista del diario El Mundo, es interpretada por el profesor Casanueva, al hilo del “sí” irlandés en segunda convocatoria, como la respuesta “a una toma de conciencia colectiva de la importancia de la integración en un mundo incierto, altamente competitivo y con nuevos desafíos globales“.

La unión latinoamericana también es objeto de análisis en el artículo. “¿Y cómo andamos por casa?” Se pregunta el articulista: pues aunque reconoce que no se pueden comparar ambos procesos por tratarse de realidades bien distintas, sí que se reconoce la necesidad de afrontar los mismos desafíos, retos que convierten el camino de la integración en “una necesidad evidente“.

La integración latinoamericana no tiene necesariamente que seguir el modelo comunitario, pero sí su ejemplo. Un ejemplo y unos avatares y acontecimientos que, como la ratificación de Lisboa en Irlanda, “no son en absoluto lejanos y deberían ser fuente de reflexión por estos lados“.

Tendremos tiempo de debatir más ampliamente estas cuestiones con el profesor Casanueva, ya que nos ha prometido una entrevista para este blog. Mientras tanto, y a modo de aperitivo, os invito a leer su excelente artículo: El sí de Irlanda y nuestra integración