¿Euroescépticos o eurofrikis?

 

Godfrey Bloom. ©AFP

Siempre he pensado que el euroescepticismo es una corriente positiva y necesaria dentro del debate sobre la integración europea. Que exista debate, distintos puntos de vista, incluso una cierta dosis de polémica, es bueno. Supongo que porque el problema de la Unión Europea no es precisamente la polémica que la rodea, sino la extendida indiferencia que provoca en un gran número de ciudadanos. Pues sí, bienvenido sea el debate, incluso en tono euroescéptico, pero un debate constructivo y dirigido hacia un claro fin: construir una UE más democrática, más eficaz, más cercana, más social, más ciudadana. En definitiva: una Europa mejor para todos los que habitamos en ella.

Pero hay que hacer una distinción clara entre “euroescepticismo” y “antieuropeísmo”. Entre los que critican lo que no se hace bien con el objetivo de mejorar, y los que critican por criticar, simplemente porque no les gusta que exista una Unión Europea. Estos últimos, son los que se oponen a que la UE tenga más presupuesto, más capacidad de movimiento y más autonomía; son los que no sólo no quieren que la UE tenga más competencias soberanas, sino que devolverían a los Estados algunas de las que ya tiene; son los que no quieren una UE más democrática con más poder para la Eurocámara, por ende, para los ciudadanos. Pero son, sobre todo, los que en las encuestas del Eurobarómetro, en la típica pregunta sobre “¿cómo se imagina la UE dentro de 10 años?”, marcan la última respuesta: “Imagino que la UE ya no existirá”. Si además, en esta misma pregunta, existiera la opción de una respuesta abierta para explicar la opción que has elegido, estos mismos son lo que añadirían: “y trabajo para conseguirlo”.

Trabajan para conseguirlo, y lo hacen desde el Parlamento Europeo: no son otros que los eurodiputados euroescépticos británicos del partido Europa de la Libertad y de la Democracia. Y muy especialmente tres de ellos: Godfrey Bloom, Nigel Farage, Marta Andreasen. Iba a decir que ya estamos acostumbrados a las “salidas de tono eurofrikis” de estos tres eurodiputados, pero no, hay actitudes a las que resulta difícil acostumbrarse, y a las que, además, me niego a acostumbrarme, por mucho que se conozca el curriculum del protagonista.

Como decía, estos eurodiputados “euroescépticos-antieuropeos-eurofrikis” montan el escándalo cada vez que pueden en las sesiones plenarias de la Eurocámara (la de todos los europeos y donde se deciden cosas importantes para todos nosotros), y lo hacen a lo grande, a su manera, de la única manera que saben: a falta de argumentos, y con muy poca imaginación e inteligencia, utilizando la descalificación  personal y el insulto fácil. Eso es precisamente lo que ha hecho el británico Godfrey Bloom en el última sesión plenaria, de la que fue expulsado por increpar al lider de los socialistas europeos, el alemán Martin Schulz, con consignas nazis.

No es la primera vez que ocurre algo parecido en  la Eurocámara con los británicos euroescépticos como protagonistas. Todos recordamos el triste episodio ocurrido con el presidente del Consejo de la UE, Herman Van Rompuy, cuando Nigel Farage le acusó de tener “el carisma de un trapo mojado” y “la apariencia de un empleado de banca de rango bajo”, algo que le costó la “benigna” sanción de 10 díaz sin dietas.

Por su parte, la diputada Marta Andreasen tampoco se ha quedado corta a la hora de llamar la atención en la Eurocámara con sus salidas de tiesto. La última y más descabellada de ellas cuando, en el debate sobre la presidencia española de la UE, comparó a José Luis Rodríguez Zapatero nada menos que con el dictador de Zimbabue, Robert Mugabe. ¿Argumentos? La política urbanística desarrollada en España y que afecta a muchos ciudadanos británicos que han comprado viviendas en España, lo que viene a ser confundir churras con merinas.

¿Conclusión? Otra Europa es posible, pero también otro euroescepticismo: para empezar más respetuoso, para continuar más inteligente, y para terminar más constructivo.

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14 thoughts on “¿Euroescépticos o eurofrikis?

  1. A Zp también supongo que le gustaría decir “otra oposición es posible”, pero eso es lo que hay, eso es con lo que nos ha tocado lidiar. Entre 500 millones de personas, tiene que haber para todos lo gustos.
    De todas maneras, estoy de acuerdo contigo en que las descalificaciones están fuera de lugar.
    Además, no se puede descalificar a Rompuy por su falta de liderazgo, porque si la tuviera no sería presidente del consejo…

    • Emilio, yo creo que ZP está encantado con la oposición que tiene, porque peor no puede ser. Así nos va, la principal oposición esperando a que todo se derrumbe para pillar cacho electoral y el Gobierno, con su presidente a la cabeza, viviendo en su cuento de Hadas.

  2. ¿Cómo cortamos esta basura? Una cosa que siempre he considerado muy positiva es que la gente siempre ha percibido la Unión como algo ajeno a partidos, derechas o izquierdas, ideologías, etc.

    Ahora parece que la putrefacción de los parlamentos nacionales como el español o el británico está empezando a corromper la Eurocámara.

    ¿Qué hacer?

    Un saludo.

    • ¿Cómo cortar esta basura? Me parece que la única solución es imponer serias multas a estos eurodiputados que se “pasan de rosca”, no se pueden permitir estas cosas en un parlamento, si en el europeo ni en ninguno. Pero claro, fíjate, a Farage se le multó con diez días sin dietas…
      En cuanto a lo de las ideologías, lo cierto es que los grupos de la Eurocámara se agrupan precisamente por idelogías políticas, no por nacionalidades, precisamente porque es la cámara de representantes de TODOS los ciudadanos europeos y porque para defender intereses nacionales ya está el Consejo.
      Me temo que los vamos a tener que seguir aguantando, porque tienen sus votos en UK, pero, por lo menos, obligarles a que se comporten un poco, un poco de educación, por favor. Gracias por tu comentario y por la visita, un abrazo.

  3. Está muy bien reivindicar el valor de las instituciones públicas y exigir que la discrepancia se manifieste con altura, en el marco de un juego democrático respetuoso. La democracia debe defenderse a si misma y disponer los medios para que sea respetada. Y mirando desde América latina, como integracionista militante de ambos lados, rompo una lanza por Van Rompuy: ha sido un digno presidente en una transición institucional compleja, con gran capacidad de consenso, en un año que vivimos peligrosamente. No se espera que el presidente del Consejo sea chispeante, sino efectivo. He visto y leído sus intervenciones públicas y menos públicas, y todas van apuntando hacia lo que Encarna señala: una mejor Europa. Sugiero leer sus intervenciones en Brasil hace unos meses, en plena crisis financiera. O en el Colegio de Brujas. Hoy por hoy, es el presidente del Consejo que necesita Europa. Si en pleno europesimismo tuvimos a Delors-González-Kohl-Mitterrand y salió la UEM, ahora en plena crisis sistémica global, tenemos a Van Rompuy-Barroso, capaces de ayudar a conducir este barco en aguas turbulentas. Faltan, eso si, los Kohl, Mitterrand, Martens, para elevar las esperanzas y sumar liderazgos con gestión política, poner a Europa en una posición sólida para que el nuevo mundo que se va creando mantenga los valores fundacionales: democracia, libertad, derechos humanos, equidad, cooperación, a escala global. En eso, como dice Barroso, la UE y América latina somos una sociedad de actores globales. Un abrazo Encarna, gracias por tu motivador artículo. Héctor, desde Santiago de Chile.

  4. Estaría muy interesante un artículo sobre las remuneraciones y los derechos sociales de los eurodiputados que oficialmente cobran 7000 € al mes pero resulta que tienen dietas diarias de 300 euros, entre otras muchos ingresos… Así que, aunque parezca poco, a este señor le han jodido 3000 €, lo cual supone la mitad de su sueldo como ingreso (o desingreso en este caso)adicional… Tengo acceso a cierta información. Si te interesa sólo hazmelo saber. Estoy conociendo datos muy interesantes.

    Saludos,
    David

    • Hola David, ya que lo comentas, no estaría mal que nuestros eurodiputados se apretaran un poquito el cinturón con la que está cayendo.

  5. Yo, que puedo ser un poco ‘bronco’ algunas veces, estoy también por señalar que la vía de las descalificaciones, en Europa o en el ‘Susoncorda’, no se logra nada.
    ¡Más Europa!.

  6. Buenos días:

    Yo me declaro europeista; al mismo soy muy, pero muy critico con el modelo actual de la Unión. La escasa representatividad del Parlamento, el peso desmesurado del Consejo en la producción legislativa, el lobbismo, etc. En fin, por el tan manido deficit democrático, y otras muchas cosas más, como el gasto excesivo.

    Así que por esa vía, qué quieres que te diga, comprendo perfectamente a los euroescépticos, ya que no hacemos más que cargarles de razones todos los santos días.

    Y sobre los antieuropeos, pues hombre, tienen todo el derecho a serlo, la verdad.

    Es posible ver en youtube el video de Farage, subtitulado, en el que vierte esos calificativos al Presidente. Las palabras son gruesas de verdad, feas, por supuesto, en esto estamos de acuerd. Pero también pueden ayudarnos a reflexionar.

    Por ejemplo, la ausencia de carisma del Presidente es clamorosa. No estoy de acuerdo en que esa debe ser su posición, porque al Presidente, y mucho más al primero, hay que pedirle liderazgo, y no lo tiene. Ni un solo ciudadano europeo se va a entumisarmar con el Sr. Van Rompuy, para empezar, porque ni siquiera saben quién demonios es. Yo echo de menos a un Blair, o un González, viajando por Europa y encandilando a la gente, o sentando sus reales en las reuniones interncionales.

    Otro por ejemplo más. Me da la impresión de que Farage no le insultó. No le llamó trapo mojado, ni le llamo empleado de banca (aunque lo cierto es que lo parece. Hizo una metáfora, muy propia de la retórica. La metáfora nunca insulta. De verdad, lo que creo es que le multaron por antieuropeo furibundo. O sea, por sus ideas, y por expresarlas.

    Saludos.

    • Bueno, Alfonso, como ya he dicho, me parece una opción totalmente legítima (e incluso necesaria) el euroescepticimo, incluso también el antieuropeísmo, porque cada uno puede pensar lo que “le de la gana”, pero siempre dentro de unos límites y un respeto. Por ello, deja que tenga serias dudas sobre el hecho de que Farage no buscaba insultar a Van Rompuy, porque está en su derecho de decirle que no tiene carisma, pero se pasó con lo del “trapo mojado” y lo del empleado de banca (¿qué problema tiene este señor con los empleados de banca de rango bajo?). Respecto a Bloom, te animo a que veas el vídeo (está alojado y con traducción simultánea en la web de europarl): cuando el presidente Buzek le insta a disculparse con Schulz, le espeta al alemán “es usted un fascista antidemocrático”. Si esto no es insultar…. Saludos Alfonso

  7. Como europeo convencido hace unos años comencé una aventura Europea que aún dura.
    Después de varios años en el extranjero he comprendido por que Europa “no cuaja” en el ciudadano de a pie…
    He tenido problemas con la seguridad social, con el traslado de mi vehiculo, con el registro de mi pareja, con la renovacion de mi permiso de conducción, con mi propio registro en Bruselas… y todo eso en la capital de Europa!. Cada vez que tengo que ir a hacer un trámite tiemblo!

    Los cimientos de una Europa unida tienen que basarse en una sólida política para con los ciudadanos, en la solidaridad mutua y en una normalización de todos los sistemas sociales y fiscales, si no el ciudadano de a pie se pregunta:
    -Si no puedo cambiarme de pais sin problemas
    -Si no puedo mover bienes sin problemas
    -Si no tengo facilidades para cambiarme de un sistema de seguridad social a otro
    -Si no puedo renovar un simple permiso de conducir europeo….
    ¿qué demonios es Europa?

    Mientras tanto veo como los parlamentarios (y séquitos) disfrutan de salarios muy por encima de la media, de status ex-pat (nuestra patria es europa!! a mi también me …. no estar cerca de mi familia, pero no puedo disfrutar de este estatus, porque he salido de mi pais como persona normal y pago mis impuestos como todo hijo de vecino!! ese término debe desaparecer!) sin contribuir en nada al desarrollo del pais en el que viven (lease los impuestos que pagan en Bruselas) y desde sus grandes mansiones en Uccle o Ixelles no son capaces de preguntarse por qué la capital de Europa no es, por ejemplo, ejemplo de accessibilidad (¿alguien ha visto un ascensor en el metro de Bruselas para minusvalidos?? o ha intentado subir un carrito de niño a los tranvias??) ejemplo de seguridad (cuantas veces me habrán roto la ventanilla del coche…) y no hablemos del gobierno belga que gracias a las pretensiones nacionalistas e individuales han puesto en jaque a un pais durante mas de medio año..

    ¿Hay razones o no para ser euroescéptico?? Muchas!
    Tenemos muchísimo trabajo por delante! ánimo a los valientes que luchan por nuestros derechos!

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