Familia y escuela. Postmodernidad y ciudadanía europea. Una reflexión sobre conceptos entrelazados.

 

Concurso de Dibujo "Mi pueblo, Europa". CARM

El desarrollo de una “dimensión europea de la educación” es un proceso que no es ni mucho menos ajeno, en su motivación intrínseca, a un estilo de vida postmoderno caracterizado por la apatía política y la ausencia de compromiso cívico en la ciudadanía. Tampoco es extraño a las dinámicas de una sociedad global de la información que, en su perspectiva económica, tecnológica y cultural, tiende a configurar el universo mercantilizado e instrumental en el que se han convertido el saber, el conocimiento y la educación.

La educación en la era global postmoderna se configura como un reto directamente conectado a la ciudadanía y la identidad: conseguir una participación más activa, comprometida y responsable en la esfera pública, sostenida, a su vez, en lazos de afecto sólidos con la comunidad de pertenencia. Pero la educación aparece igualmente asociada al mercado: una instrucción orientada a mejorar la empleabilidad y la competitividad económica.

“Educación” e “instrucción” –si se prefiere, “enseñanza”- son dos conceptos ligados, por un lado, a la institución familiar –tradicional agente socializador en lo que se refiere a los afectos, valores y actitudes-, y por otro lado, a la institución escolar –encargada de formar en habilidades y destrezas instrumentales-. Familia y escuela. Ciudadanía y mercado. Son nociones que engrosan la problemática postmoderna, y también el propio paradigma de la construcción europea y la configuración de su política educativa.

La familia, cuyo papel socializador primario parece estar en declive como consecuencia de los cambios sociales y por su propia desestructuración interna, puede, paradójicamente, encontrar en el declarado interés político, destacado en el contexto europeo, por institucionalizar la educación para la ciudadanía, una innegable oportunidad para reivindicar su rol educativo en el ámbito cívico y democrático.

Será para ello necesario que acoja su responsabilidad compartida con la escuela, y en la escuela, en esta tarea; y que, al mismo tiempo, se fomenten y fortalezcan desde la Administración las oportunidades de aprendizaje informal –entre ellas las que se desarrollan en el ámbito familiar- en una educación ciudadana que sólo cabe dentro de un esfuerzo de aprendizaje a lo largo de toda la vida, desarrollado en múltiples contextos, y preciso de una dimensión afectiva. Debe ser éste el marco conceptual y el compromiso real para con el objetivo de construir una ciudadanía, en su dimensión local, europea y global, que responda a los déficits cívicos de la era actual.

Todo depende, en última instancia, de mantener equilibrada la balanza entre la necesidad de desarrollo económico y de un bienestar social –propiciadores, sin duda de una mayor cohesión en la sociedad-, y el imperativo democrático de una ciudadanía informada y preparada para ejercer como tal.

De conseguir este equilibrio, esta complementariedad entre ciudadanía y mercado, la Unión Europea será capaz, desde una educación así configurada en su dimensión transnacional, no sólo de convertirse en la economía del conocimiento más competitiva del mundo, sino también de construir un verdadero “capital ciudadano” desde el que avanzar, sobre la legitimidad democrática que otorga una voluntad popular, hacia una integración más profunda.

Anuncios

5 thoughts on “Familia y escuela. Postmodernidad y ciudadanía europea. Una reflexión sobre conceptos entrelazados.

  1. La economía se define cómo la ciencia que se encarga de gestionar unos recursos limitados para unas necesidades ilimitadas. Si dejamos de lado al mercado y nos centramos en la enseñanza de la “ciudadanía” corremos el riesgo de quedar descolgados en la carrera económica en la que nos encontramos. No dan duros a 4 pesetas ni hay que olvidar a China ni a los EUA…

    Aunque a favor de inculcar en mayor medida los valores ciudadanos, cómo ya he dicho antes, habría que hacerlo con la correcta mesura para no perder de vista otros aspectos también importantes.

  2. Hola David, estamos de acuerdo, por eso hablamos del necesario “equilibrio” entre educación y formación, entre mercado y ciudadanía. un saludo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s