El Derecho de Petición

Por Encarna Hernández

Qué mejor ocasión para hablar de derechos que hoy, cuando celebramos, en el marco de las Naciones Unidas, el Día de los Derechos Humanos. Como recordarán, les hablaba en el anterior post de la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo, entre cuyas competencias se encuentra establecer relaciones con el Defensor del Pueblo de la UE. Aunque su principal cometido no es otro que encargarse de tramitar las peticiones formuladas por los ciudadanos europeos. Este Derecho de Petición ante la Eurocámara, junto con el derecho a dirigirse al Ombudsman europeo, forma parte del abanico de derechos reconocidos a los ciudadanos y residentes de la UE bajo el paraguas del estatus civitatis de la Ciudadanía de la Unión. ¿En qué consiste el Derecho de Petición? ¿Quién puede presentarla y sobre qué asuntos? ¿Cómo presentarla? ¿Qué resultado se puede esperar? Como podrán comprobar enseguida, es muy sencillo.

El fundamento jurídico del Derecho de Petición se lo debemos al articulado incluido en la reforma de Maastricht sobre la Ciudadanía de la Unión (arts. 8D y 138D del TUE). Tales preceptos se incorporaron, tras la citada reforma, al Tratado constitutivo de la CE (TCE), concretamente en sus artículos 21 y 194. El Tratado de Lisboa reproduce el contenido de tales preceptos, con la salvedad de una nueva numeración para el articulado. De esta forma, el Derecho de Petición queda recogido en el nuevo Tratado de Funcionamiento de la UE (TFUE) en los artículos 24 y 227, así como en el artículo 191 del Reglamento Interno del Parlamento Europeo.

Queda reconocido, por tanto, en el Tratado, el derecho de “cualquier ciudadano de la Unión, así como cualquier persona física o jurídica que resida o tenga domicilio social en un Estado miembro (…) a presentar al Parlamento Europeo, individualmente o asociado, una petición sobre un asunto propio de los ámbitos de actuación de la Unión que le afecte directamente.” (art. 227 TFUE).

El contenido del artículo 227 ya adelanta las respuestas a algunas de las cuestiones que se planteaban al principio. Para empezar, ¿Quién puede formular una petición? Puede hacerlo un ciudadano de la UE así como cualquier residente, individualmente o en asociación (es decir, un grupo de ciudadanos), como también lo pueden hacer las asociaciones, empresas u otro tipo de organización, siempre que tengan su sede social en un Estado miembro.

Sobre un asunto que le afecte directamente, se afirma en el Tratado, y, lo más importante, que pertenezca a alguno de los ámbitos de actividad de la UE. ¿Sobre qué asuntos se puede presentar la petición? Son los siguientes: derechos como ciudadano de la Unión; medio ambiente; protección del consumidor; libre circulación de personas, bienes y servicios; mercado interior; empleo y política social; reconocimiento de cualificaciones profesionales; y otros problemas relacionados con la aplicación de la legislación de la UE. Y aún más importante (a diferencia de las competencias del Defensor del Pueblo Europeo): se trata de una queja dirigida contra un Estado miembro, autoridad local u otra institución.

¿Cómo presentarla? La petición se presenta bien a través de correo postal, bien mediante vía electrónica. Para ello, el Parlamento Europeo tiene habilitado un formulario electrónico, así como una ayuda en línea para orientar al ciudadano sobre el procedimiento a seguir.

¿Qué resultado se puede esperar? En primer lugar, la Comisión de Peticiones (PETI) tiene dar por admitida a trámite la petición. ¿Qué casos son susceptibles de no admisión? Para empezar, una cuestión simple: porque esa queja concreta se refiere a un caso de mala administración por parte de cualquier institución u órgano de la UE, y ya vimos que esto compete al Defensor del Pueblo Europeo. Otra cuestión sencilla: peticiones cuyo objeto no pertenece a ningún ámbito de actividad de la Unión. Tampoco una petición puede reclamar, lógicamente, que el Parlamento Europeo actúe a modo de autoridad judicial, es decir, que dicte sentencias o revoque decisiones de los tribunales nacionales.

Si, por el contrario, la petición es admitida, entonces puede seguir diferentes vías, según el caso. La Comisión de Peticiones, puede, por ejemplo, instar a la Comisión Europea a que realice una investigación preliminar para determinar si los hechos a los que se refiere la queja infringen o no el Derecho comunitario. También puede transmitir la petición a otras comisiones de la Eurocámara para que investiguen o inicien las acciones correspondientes. La PETI está habilitada para efectuar visitas a pie de campo para recabar información, así como para entrar en contacto con las autoridades nacionales para pedir su colaboración. En casos excepcionales, se puede elaborar un informe para elevar el asunto al Pleno, para que allí sea debatido y votado.

Todas las peticiones admitidas a trámite están sometidas al principio de publicidad, y, por ello, quedan recogidas en las Actas de las Sesiones Plenarias, que, a su vez, se incorporan al Diario Oficial de la UE.

Se pueden esperar grandes resultados a partir de la tramitación de una petición en el Parlamento Europeo. Tenemos casos en nuestro país, sin ir más lejos, sobre modificaciones en las leyes urbanísticas. Y, en definitiva, se trata de una herramienta más, de una protección activa más que redunda en un objetivo central de la integración europea: la protección de los derechos fundamentales del ciudadano, un principio recogido en la legislación comunitaria desde los Tratados constitutivos y reforzado en cada reforma, y muy especialmente con la definitiva vigencia legal y fuerza vinculante otorgada a la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea. Todos ellos, son pasos que se van recorriendo hacia la Europa de los Ciudadanos que tiene que constituirse en este siglo XXI.

Por cierto, no se pierdan el vídeo…


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6 thoughts on “El Derecho de Petición

  1. Por su puesto, me parece muy bien el derecho de petición, pero me parece que hay un problema: el ciudadano tiene que tener muy claro qué queja tiene que dirigir, por ejemplo, a la oficina del consumidor, cuál debe dirigir a su comunidad autónoma, a un ministerio, al parlamento nacional, a Europa: ¿quién nos explica esto?

  2. Muchas gracias por informar sobre el derecho de petición.

    Es importante conocer los mecanismos que tenemos para transmitir nuestras propuestas, ya sea por el derecho de petición o la iniciativa ciudadana europea.

    Saludos,

    Jorge Juan

  3. Pues yo lo veo claro Emilio, si las autoridades de tu país no protegen tus derechos, y además el asunto que te afecte es un ámbito de actividad que está legislado por el derecho comunitario, y una autoridad de tu país lo está infringiendo, entonces puedes acudir al Parlamento Europeo. Por cierto, mis experiencias en la oficina del consumidor han sido buenas, a nivel local, y también en el centro europeo del consumidor, al que acudí porque realicé una compra por internet, un libro, a una empresa extranjera. Apunto el enlace por si es de interés: http://cec.consumo-inc.es/cec/Index.html. Y coincido contigo, Emilio, en que lo que hace falta es más información sobre estos recursos que tiene el ciudadano para defender sus derechos e intereses. Saludos.

  4. No conocía esta institución y haré uso de ella para mis clientes. Por desgracia las administraciones locales están acostumbradas a hacer lo que les da la gana porque no hay un control serio sobre ellas y no nos va a quedar otro remedio que acudir a este tipo de instituciones para que se den cuenta el monumental cacao que tenemos en España.

  5. Denuncié ante la Comisión Europea el incumplimiento de una directiva de 1991 sobre saneamiento y depuración con fecha limite de cumplimiento, diciembre 2005. También en relación con una obras de abastecimiento de agua, ya realizadas y financiadas con Fondos de Cohesión que tampoco abastecen a todo el mundo, siendo que en mi caso me expropiaron e inutilizaron una pequeña finca para pasar la canalización. La Comisión Europea me responde que las obras están presupuestadas. Nada dice de las de abastecimiento. Mientras tanto yo he tenido que pagar miles de euros para traer agua de un municipio próximo cuando tengo una arqueta en una finca de mi propiedad y el ayuntamiento no se ha preocupado de llevar el agua a los vecinos pero si a una piscina de nueva construcción, con la que está cayendo. Utilicé mi derecho de petición ante el Parlamento de la UE porque la Comisión no me respondió, a mi modo de ver, satisfactoriamente.

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